Selección Nacional de Fútbol

Un sueño fulminado

El Salvador quedó eliminado del camino hacia el Mundial Brasil 2014. Muchos protagonistas en un fracaso que tiene dolida a la afición cuscatleca, quien volvió a demostrar fidelidad. Esto entre lo más destacable de los fracasos del año

Mardoqueo Henríquez, Osael Romero y Bautista representan la decepción que provocó la Selecta.Mardoqueo Henríquez, Osael Romero y Bautista representan la decepción que provocó la Selecta.Fue un sueño que terminó en pesadilla. La selección mayor terminó estrepitosamente el sueño mundialista Brasil 2014, con la eliminación en la tercera fase del camino.

La salida del técnico uruguayo Rubén Israel, las duras críticas de Jaime “La Chelona” Rodríguez y la llegada del mexicano Juan De Dios Castillo marcaron más este fracaso, que ha dejado a toda la afición con  una enorme decepción.

Un año antes, de la mano del charrúa Israel, la Selección había logrado números que no antes había conseguido: el mayor número de victorias consecutivas (siete), gracias al buen desempeño que tuvo en la segunda fase mundialista contra Surinam, República Dominicana e Islas Caimán.

Esos resultados generaron muchas expectativas en la afición para la fase que se realizó en 2012, en el grupo B, donde la Selecta se enfrentaría a México, Costa Rica y Guyana.

Aunque administrativamente no se veían buenos momentos con los conflictos entre Indes y Fesfut, Rubén Israel y Jaime Rodríguez... La etapa de la Selección inició el 8 de junio, cuando visitaron a los ticos y salvaron un empate (2-2), después de estar cayendo por dos tantos. Isidro Gutiérrez y Osael Romero fueron los héroes de esa noche en San José, con lo que surgieron muchos números favorables de cara a la siguiente etapa.

Cuatro días después, El Salvador recibió la visita de México, con toda la parafernalia que eso implica, como ambiente hostil para el rival, la afición completamente entregada a la Selecta, a pesar de ser un día martes.

Sin embargo, de toda la fiesta solo fue la bulla. El Salvador perdió (1-2) con las anotaciones de los mexicanos Jesús Zavala y Héctor Moreno, mientras que por los salvadoreños lo hizo Alfredo Pacheco.

Este resultado hizo que cambiara el panorama y todo estaba ya complicado, pero todavía con muchas aspiraciones por clasificar. Pero esto también fue el inicio de la debacle. Llegó la salida del técnico Israel y apareció la contratación del mexicano Juan de Dios Castillo.

El azteca era el encargado de encaminar el camino de la Selección. Con algunos amistosos las esperanzas no se perdían, pero muchas dudas surgieron.

De Cuate a enemigo

El 7 de septiembre, El Salvador recibió a una muy desconocida selección de Guyana. Había mucho optimismo, por el menosprecio que se le tenía a este equipo caribeño. En tres minutos Isidro Gutiérrez había puesto adelante a los cuscatlecos.

Pero Treyon Bobb (16’) igualó por Guyana. En el 28’, Osael Romero volvió a adelantar a la Selecta. Sin embargo Bobb, al 53’, sorprendentemente anotó para la paridad (2-2). El Cuscatlán quedó en silencio.

En el siguiente partido, cuando se visitó El Caribe, El Salvador sacó una sufrida victoria (3-2), con las anotaciones de Osael Romero, Jaime Alas y Rafael Burgos. Gregory Richarson (1’) y Chris Nurse (62’) lo hicieron por los guyanenses, quienes hasta tuvieron para cerrar el partido con otra anotación, pero Dagoberto Portillo tapó un penal y salvó a la Selección.

Con esta nueva victoria, la Selecta había recuperado la ventaja. Estaba un punto arriba de Costa Rica. Las esperanzas regresaron, aunque las dudas no se disiparon. El partido que se venía sería decisivo, ante los ticos, en el Monumental. La Primera División y la Fesfut conciliaron modificar el torneo de la Liga para ceder a los jugadores al técnico Castillo, quien los tuvo casi un mes concentrados.

Se le cedió todo a De Dios Castillo, pero pasó lo que nadie quería que sucediera: El Salvador fue derrotado por Costa Rica (1-0), con anotación de José Cubero. Las aspiraciones finalizaron, aunque las matemáticas mantenían con vida al equipo cuscatleco, pero era jugarse la suerte en México contra el equipo azteca.

La afición había tirado la toalla al ver el pobre desempeño de los seleccionados y más por la estrategia del técnico Castillo, que no funcionó en ningún momento. La tristeza de un país se reflejó tras el pitazo final ante los ticos. “Mucha afición para esta selección”, fue una de las frases que se escucharon esa noche. Al mismo tiempo que desde ahí empezaron a pedir cambios dentro del ente federativo.

El 16 de octubre, en Puebla, El Salvador perdió (0-2) contra México. Finalizando así las aspiraciones mundialistas, que suman ya treinta años de fracasos, lamentos y frustraciones.

Conforme al ránking FIFA, El Salvador cierra en el punto más bajo de los últimos años (103), después de que en mayo llegó hasta el puesto 49, que históricamente ha sido el más alto en ránking.

Esa fue la historia de 2012. Un año amargo, que se espera cambie, ahora de la mano del peruano Agustín Castillo.

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